jueves, 28 de diciembre de 2006

Deshojando margaritas


Always dreamed the boy I love would come along
And he'd be tall and handsome, rich and strong.
Now, that boy I love has come to me
But he sure ain't the way I thought he'd be.

He doesn't look like a movie star
He doesn't drive a Cadillac car
He sure ain't the boy I've been dreaming of but
He's sure the boy I love

Let me tell ya now
He'd never be a big businessman
He always buys on the installment plan
He sure ain't the boy I've been dreaming of but
He's sure the boy I love

When he holds me tight,
Everything's right
Crazy as it seems
I'm his, whatever he is,
And I forget all of my dreams
And everybody knows

He doesn't hang diamonds round my neck, oh-oh
And all he's got's an unemployment check
He sure ain't the boy I've been dreaming of but
He's sure the boy I love.

viernes, 15 de diciembre de 2006

Without words

Los recuerdos son a veces una suerte de traición hacía uno mismo, por muy dulces o almibarados que uno los quiera hacer. Tal día como hoy, hace dos años, "Lagata, aun stas a tiempo d tener tu camiseta d "las rennettes" ... si es que si, t cojo una pequeña? contestame... un beso..." y contesté y llamé y hablamos de mis entrevistas de trabajo, de la camiseta, del concierto. Me dijiste soy feliz, feliz, feliz, qué ganas tengo de verte, el sábado nos vamos, que salga bien tu cena de navidad, qué bonitas las luces del ikea, estaremos las dos en la primera fila gritando como locas. Gritando como locas que estábamos vivas. Ni siquiera me dijiste adiós. Hablamos el viernes, pero no, pero no porque fui estúpida, y no te llamé, y después no hubo tiempo. Y nunca más lo hubo y nunca te dije lo muchísimo que te quería, lo feliz que me hiciste durante esos años, la cantidad de sonrisas que te debía.
Tal día como hoy, hace dos años, hablé contigo por última vez. Y lo que creí un hasta luego fue un adiós en toda regla.
No vale la poesía para describir esto. No vale la poesía para nada, después de tí.
Ni siquiera tengo ganas de llorar. Ni de gritar.
Ayer el gato mordió los hilos de la camiseta que no pudiste entregarme. El mismo gato que pintaste durmiendo conmigo cuando siquiera existía la posibilidad.
Sólo yo aún estaba a tiempo. Y me pregunto que estúpida sentencia me ha dejado esta flecha de hielo en el corazón.
Pero hoy, dos años después, aun no he aprendido cómo se dice te quiero, con todas las letras, en la medida exacta de lo que siento y te echo de menos.
No sé. Duele. Sólo eso.

lunes, 11 de diciembre de 2006

Dos años sin ti


Y sólo has venido una vez a mis sueños, ángel.
Te quiero, mi niña-olivo.
Ójala pase pronto este mes...

jueves, 30 de noviembre de 2006

Conjuro para hacerme sonreír


No creo que nunca llegues a leer esto, ni siquiera sé si debería escribirlo, si estoy conjurando al dolor sólo por pensarlo, por creerme con derecho a nombrarlo. No soy más que un espectador completamente abnegado a la trama principal, y exijo que ésta tenga un principio, un nudo y un alentador desenlace. Quiero ver la función completa.
Quiero cogerte un día en mis brazos, saber que oías mi voz, o el sonido de mis dedos aporreando el teclado desde tu líquida y segura morada y darte la bienvenida a este mundo que estamos construyendo para tí. Quiero pintar cuadros para adornar tu habitación, quiero acompañarla a ella a comprar tus muebles, quiero que quieras vivir, por encima de todo, quiero que quieras vivir.
Quiero saber que hay una justicia natural que me permitirá verte sonreír y sonreír contigo.
Porque esto si que es importante. Lo demás, todo lo que pasa en este micromundo desde el que hablo, son adornos u obviedades. Pero tu eres de verdad, tienes que serlo, porque me estás enseñando a distinguir lo importante de lo imprescindible.
No permitas que ella desfallezca.
Estaré aquí para servirte de apoyo con la que dar la vuelta al mundo, si fuera necesario.

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Tonto el que lo lea


Asisto estupefacta en estos días a las diversas y siempre jugosas disquisiciones sobre los bloggeros, sus usos y costumbres. Y me siento como Félix Rodríguez de la Fuente, acechando al lince ibérico y descubriendo su ritual de apareamiento; porque no nos engañemos, señores, entre las múltiples y variopintas razones que pueden llevar a un ser humano a construir uno de estos enejendros literarios o ficciónes autopublicitarias llamadas blogs está, cómo no, el acecho sexual.
Sin duda, la mayoría de las veces se tiñe de un breve o intenso sentimentalismo utópico y global, como las aldeas, y se adereza con una pizca de modernez escondida tras el acceso a las nuevas tecnologías de la información, lo cual no es precisamente barro, pero sí un poquín de mierda.
En fin, al turrón, que yo he venido aquí a hablar de mi Niño Bonito (no el que la tiene con música, pero así ya de paso confirmo las razones de mi so sugar temporada primaveral); y me siento extremadamente motivada para donar a la posteridad la razón que mi sinrazón me dicta*, por lo que paso seguidamente a exponer que de entre todas las hordas de blogs que surgen cada temporada, siempre hay alguno preferido que uno espera se perpetúe en el tiempo lamido por las aguas del río de Heráclito; los demás empiezan con ganas y terminan al poco en tristes osarios, actualizándose tan sólo con los comentarios de los lectores nostálgicos. Nunca pensé que mi Mister Blog 2006 terminaría engrosando las filas de éstos últimos.
Así que, hecha esta breve introducción, paso a comentar lo que me parece que mi Amor Platónico (de nuevo me estoy refiriendo a otro distinto al del miembro musical) haya decidido cerrar su blog:

CASI YO, ERES UN BASTARDO.


Así que me salto impunemente mi norma número tres para decirte que si tengo que pegarme con la plantilla para inagurar la sección ARENERO y meter ahí el link a tu mierda de página, te voy a ir a buscar a la oficina, chata, para darte de leches hasta que se me caiga la mano. Que me he quedado con tu cara y sé dónde vives.
Me da igual cómo lo hagas, pero tienes que escribir, y, por supuesto, pasármelo, que para eso me autoerigido en editor preferente de tu persona, entre cuatro más de este mundo.

Mariconadas las justas, que le estas robando el pan del copyright a mis hijos.

*1. Lagatazurda es, aparte de una oportunidad magnífica para fablar (en el sentido bíblico, por supuesto), un trastero que encierra todo aquello que me peta el disco duro, esto es, una racionalización extrema de mi espacio cerebral, ya que éste tiende a llenarse con agobios, angustias, baboserías y otras guarradas que se perderían como lágrimas debajo de la lluvia si no pudiera almacenarlas en este espacio que tan desinteresadamente San Blogger me proporciona más allá de la puerta de Thanhaussen.
2. Lagatazurda es, también, la casita de chocolate de una personalidad que no tengo, que nunca tendré y que quizás tampoco quiera tener más que aquellos raticos en que me afilo las uñitas con el teclado; no está basado en hecho reales, no es verdad, no es mentira. Yo soy mi mejor lector, porque escribo para mí y no para ustedes (por si acaso, me gusta mantener su nivel de egocentrismo muy por debajo del mío).
3. Lagatazurda tiene ciertas normas y reservas del derecho de admisión: nunca se utiliza, bajo ningún concepto, para insultar, referenciar de forma negativa, acosar, ofender, mirar de soslayo o decir algo malo de personas concretas que antes mi otro yo (el que se bebe el vino de misa) haya dicho de palabra, obra y omisión. Nunca es una vía de escape para lo malo que no me atrevo a decir. Sí suele ser una forma cómoda y bastante cobarde (porqué no, lagata es mía y me la follo cuando quiero) de decir cosas bonitas de la gente o expresar sentimientos que soy incapaz de pronunciar sin tartamudear.
4. Lagatazurda nunca incluye fotos y/o representaciones de mi persona en las que pueda distinguirse mi aspecto físico; yo a mí misma no me pongo, y el blog es para mí.
5. Lagatazurda nunca borra textos que esté editando en función de las personas que crea que lo pueden llegar a leer; yo soy mi censor y mi target preferente, lo que es bueno para mí es bueno para todos, entonces.
6. Lagatazurda se reserva el derecho a vetar, censurar, moderar o incluso editar los comentarios; ya sean propios o ajenos. El que no quiera acogerse a éstos términos puede abrirse su propio blog al módico precio.
7. Lagatazurda es el egolujo que me permito a mí misma, así, rollo Sanchez Dragó Juan Palomo.

lunes, 6 de noviembre de 2006

En la calle


chusco, ca.

1. adj. Que tiene gracia, donaire y picardía. U. t. c. s.
2. adj. Perú. Dicho de un animal: cruzado (ǁ de castas distintas).
3. adj. Perú. Dicho de una persona: De modales toscos. U. t. c. s.
4. m. Pedazo de pan, mendrugo o panecillo.
5. m. Pan de munición.

(Tengo un nuevo compañero de camino...)

viernes, 3 de noviembre de 2006

Como ratones colorados



Me pone enferma no poder bancármela yo sola, necesitar, pedir. A veces mis orígenes y desarrollos de niña pija me pegan un revolcón.
Y sin embargo él es feliz con muy poco, si tiene, lo utiliza; cuando no, sonríe y simplemente espera a que vengan tiempos mejores. Siquiera es egoista para reclamar nada por mucho que lo necesite; es generoso, en las buenas y en las malas. No necesita más que un espacio grande y luminoso para ver crecer las flores que encuentra por la calle. Quizá no es el más alto, ni el más guapo, ni el más triunfador, ni el más intelectual, ni el más moderno. Quizás no me pueda ofrecer una dote. Pero me está enseñando a vivir. A ser feliz sólo por tener una tarde soleada para dibujar.
Y yo creo que eso es mucho más de lo que me merezco.

lunes, 30 de octubre de 2006

Marché aux puces


Supongo que es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, y que eso es a lo que uno se agarra, inevitablemente, cuando tiene días contra el mundo. Hablo mucho de mi madurez, o, más bien, de la ausencia de la misma, y estoy empezando a descubrir, desde detrás de la viga, que crecer tiene mucho que ver con sentir vergüenza; así que vean ustedes aquí a una mujer (o eso creo) apocada ante las circustancias, enrojecida a cada minuto por el mundo en el que vive.
Para empezar, algo huele a podrido en Francia, y por la orientación del viento (me he chupado el dedo y lo he enarbolado en lo alto sin atisbos de indolencia) parece que l'origine pourrit son las escuelas. Eso me avergüenza, hasta el punto de que empiezo a pensar que ese bonito deporte nacional y weekendero que constituye la quema de coches y que se viene practicando desde hace mil años (por más que se empeñen en venderlo como algo moderno) no es más que una justa respuesta ante las circustancias de la abominable Patria Intelectual. O sea, que empiezo a entender a aquel vecino parisino que agarraba la escopeta los sábados por la mañana y se ponía a pegar tiros a las palomas, o a lo que cayera. La verdad es que las palomas son unos bichos muy asquerosos, y merecen morir, junto con las mariposas.

-Hasta aquí no me avergüenzo de querer un mundo mejor.-

Sigamos. El siguiente punto es la vivienda. Esto no es sólo que me enrojezca como a las damas medievales cuando los caballeros patanes les quitan los anillos o las mangas, es que empiezo a tener complejo de pantonario. Es que me cachis en los menes, incluso.

-Ahora ya me voy poniendo roja, pero sigo sinvergüenza.-

Otra cosa interesante es la pasividad y autocomplacencia enmascaradas bajo la imagen de la falsa lucha. El miedo, en sentido amplio. Hemos crecido en democracia, mirando como nuestros padres contaban batallitas sobre correr delante de los grises y bien calentitos en el seguro mundo de la autocomplacencia. Creemos que ya se hizo todo y que no hay más que hacer, nos sentimos alternativos sólo por hablar o incluso vestir, sin tener en cuenta si estamos apuntando en la dirección adecuada... o sólo por ofendernos cuando creemos que están burlando derechos que no nos hemos ganado ni estamos en disposición de reclamar.
Nos creemos guays y no llegamos a chachis. Igual que los franceses.
Y para ejemplo avergonzante e ilustrativo, el sábado, en el mercado de fuencarral, me bautizé en guía turístico y clamé "Y aquí, el alternativismo hecho mercado", a lo que alguien vestido tan formalmente como formales y coherentes son sus ideas, por más que muchas veces no esté de acuerdo con ellas, me contesto: "aquí el único alternativo soy yo".

-Recordándolo, más que roja, estoy magenta 100%.-

Así nos va, empero. En esto consiste nuestra madurez.
Llegará un momento en que la paja no exista y nos demos cuenta que lo menos alternativo es llevar gafas sesenteras, intentar pasar por intelectual y gastarte la pasta en vestir superpunki.
Sigamos pegándonos entre nosotros para ver quién es más guay mientras algunos se frontan las manos recordando aquello del divide y vencerás.

-En llegando este punto, me doy bastante asquito.-

Ustedes pedían acided (más... son insaciables, pequeños) y ésto es lo que se me ocurre.
Como ya saben, en detrimento de mis propios intereses, me niego por sistema a escribir cosinas malas que no diga antes con mi propia voz, pues para eso ya tengo mi vida diaria, que bastantes enrojecimientos propios y ajenos me causa como para encima constatarlos por escrito.

Pero es que lo de los franceses clama al cielo. Nosotros, sin embargo, lo estamos haciendo bien, ehinnn.

miércoles, 25 de octubre de 2006

Miradas


El choque con la realidad es siempre fatal, por ende, si uno tiene por costumbre vivir en una burbuja de perfecta percepción visual, a pesar de las dioptrías, los astisgmatismos y otros menesteres, el choque, además de fastidioso, resulta surrealista.
Cervatillo me dio la bienvenida a la realidad ayer por la noche, mientras nos cambiábamos los papeles y era él quien me acunaba en sus pequeños y poderosos brazos; me quitó los pantalones y por primera vez, tímidamente, me demostró no sólo que es millones de grados de coeficiente intelectual más listo que yo, sino que además es el hombre de la casa.
Así que me queda una ardua tarea por delante, de asimilación, no de demostración; cada uno vive las cosas a su manera, y no es cuestión de ponerse a justificar la propia perspectiva acerca de lo que ha pasado o no, más que nada porque el punto de vista, los sentimientos, las sensaciones que uno tiene son de uno, y no se pueden imponer, y esto vale para las dos partes implicadas en un problema.
En mi caso, además, creo que son difíciles de explicar o de comprender si no se pone voluntad, qué mismo da. Me gusta lo que hago pero podría dejar de hacerlo si alguien a quien quisiera lo suficiente me explicara y razonara porqué puede hacer daño.
Ad Hoc, no creo que sea el caso, así que me sigue gustando lo que hago, o, más concretamente, me sigue gustando aprender y no tengo ninguna razón para dejar de hacerlo, lo cual no implica necesariamente que no cuide bien a quién bien lo merece o que piense que todo el mundo a mi alrededor lleva mis ojos puestos en la cara. Pero el regustillo se carga la burbuja que me hacía sonreír por las mañanas y creer que otro mundo era posible en la palma de mi mano gracias a la perfección y buen hacer de mis semejantes, al menos por un momento.
Aunque existe. En forma de laberinto, persona dentro de persona, a mi lado, al alcance de mi mirada. Y eso sí que es importante, porque es de verdad lo mire quien lo mire, es de verdad y grande y atronador, y va a salir bien, lo digo como un conjuro, cruzando los dedos y tocando madera, y espero que mi ilusión alcance al menos para permitir que, aquí sí, se haga justicia.

Creo que la madurez pasa por aprender a reconocer lo que de verdad te hace sonreír.

lunes, 16 de octubre de 2006

Nuestra primera vez


Debimos rozarnos apenas, escondidos cada uno detrás de una piedra, con el tomillo adornándonos la mirada y el corazón dado la vuelta. Mi amor apretó entonces un saltamontes entre sus dedos y la niña que yo era acogió ese aliento desconocido en la nuca. Creía haberlo olvidado, el autobús, los gritos, el bocadillo, el chándal del colegio, la autorización para el viaje, esa horrible construcción en cuyo seno mi amor se mecía sólo cada noche; pero aquella mañana se abrieron las ventanas y entró la primavera.
Los dos fuimos rubios y ángeles y niños terriblemente tristes.
Estábamos muy solos. Estuve allí, fui a buscarle, y nuestras piernas llenas de postillas perdieron la movilidad mientras nos acogíamos mutuamente con la mirada.
Aquella lagartija en su mano, mi primer regalo, se retorció entre mis piernas y tomó medidas de mi cuerpo, y después volvió a su hombro para susurrarle dónde encontrarme cuando fuera el momento.
Desde entonces, nuestro mundo está lleno de preciosas salamandras que le cuentan mis secretos.

martes, 10 de octubre de 2006

En la cama con la Belle Damme Sans Merci



En la oficina AHRAM descansa contra el armario de los libros, esperando para impartir justicia. Su velado se va a efectuar este puente en el Mar Mediterráneo, como corresponde al sobrenombre: El navegante.
Y hasta puedo encomendarme en los lances. Nada que ver con hace un año....

lunes, 2 de octubre de 2006

Fin de semana del 29/09/06 al 01/10/06


La fiebre me trae a la piel un calor ya conocido y sin embargo renovado cada vez. Él, hermoso y rubio como una canción de la Piquer, se mece lentamente entre mis sábanas, sweeter than wine, softly like a summer night. Y entonces estoy en la oficina y a mi lado La novela de Genji dice: Mi cuerpo es una brizna de hierba flotante. Y así es todo, el Esplendor, la luz que entra por la ventana, su dulce claridad en mis brazos.
El Esplendor de nuestros cuerpos gravitando sobre nuestras propias historias.
No sé si será verdad, pero me gusta.

jueves, 21 de septiembre de 2006

Un florete mostense para combatir a los malos


En el karaoke de Mostenses, ella me abraza y su cuello huele a peluche del bueno, de escaparate de tienda en Gran Vía, a calorcito de mañana de domingo bajo el edredón.
Y hablamos y hablamos con Cariñito sobre los últimos años, la gente que ha pasado, y tomo conciencia de pronto de que he hecho una elección, les eché de mi lado.
Yo les eché de mi lado, no fui abandonada.
Y pienso seguir haciéndolo. No importa cuánto me gusten, cuánto me empeñe, cuánto digan que me quieran o lo que hagan o dejen de hacer. La honestidad empieza conmigo misma.
Mividaparalela y Cariñito me miran de reojo esperando que explote y llore como los dibujos japoneses, como hace tres años cuando era aun más niña; yo abro mucho los ojos, apreto los puños y sé que no soy como ellos, que nunca funcionaré igual, y por eso les adoro.
Saben que es difícil y me ponen algodones alrededor por si desfalleciera. He tomado varias decisiones.

Dentro del Paraíso:
Felicidad, besos, seguridad, tranquilidad, compañerismo, más besos, construcciones comunes, igualdad, cuentos.

Fuera del Paraíso:
Dramas, dificultades, esfuerzos en pos de lo posible no probable, falta de aire, desgana, incoherencia, sexo sin alicientes, llantos, dolor, desigualdad, poesía.

Arcángel Gabriel:
Llego a casa y me salto mis propias normas, porque tengo derecho a ser la Reina de los Mares, porque me he ganado oir cosas bonitas dichas por bocas y manos bonitas.
Por la mañana lo bonito se cuela por la ventana con las primeras luces.

Esta tarde tendré mi florete, que puede más que mi pluma.
Y todavía no tiene nombre.

Esto debe ser la definición exacta del término "Chupillas".

martes, 19 de septiembre de 2006

Rubias de bote


Mividaparalela se china, con todas las letras y no poca razón. Nunca debí dejarme el pelo de mi color; ser rubia a afectado significativamente mi poder hormonal y, aunque a mí me hace mucho bien, el desastre que este evento provoca en mis allegados no amantes (que sí muy amados) se traduce en una verborrea mental y verbal difícilmente soportable por su contenido quinceañero y obsesivo.
A la sazón, después de trazar un plan de actuación sexual y/o sentimental digno de ser comprendido y compartido por la Perra (eres lo puto mejor) y disfrutar de una magnífica velada en mi casa con mi precioso, dulce y nunca suficientemente adorado Lider Espiritual, su Rey del Peluche (ídem), Mividaparalela (superídem) y el Santo (el HOMBRE, así, con mayúsculas), lo mandó todo a tomar por saco a la primera de cambio. Es decir, que mis buenas intenciones no me duran tres días y no sólo me salto mis propias normas sino que incido en el asunto (aunque la verdad es que el asunto bien lo merece, ay...), y en vez de acabar mi discurso disfrutando de los estertores del orgasmo, me rallo y les rallo hasta que estamos todos más allá de la puerta de Thanhaussen.
Conclusión: Cuando no follo me pongo tonta, y cuando follo mucho más.
Y es que genéticamente soy contradictoria; yo no he nacido para ser rubia; empero, me viene muy grande el traje de rubia. Si bien sabiamente mi cadena de ADN determinó unas pupus pequeñas que la verdad es que conjuntan a la perfección con mi capacidad intelectual, al llegar al tema melanina se rompió el savoire faire; la cagada evolutiva se deja mostrar ahora que me acerco a los treinta con toda su fuerza: A mí me gustaría ser una guarrilla rubia y neumática, pero mentalmente soy una romántica discreta morena y andaluza.
Y entonces viene Mividaparalela y se me china, con toda la razón; ella me da buenos consejos y me avisa de todo (que se te va, que se te va...) y yo pienso en poemas y en lo suave que es su piel y en los desiertos que recorrería descalza por un poquito de amor y en el daño que hago a tal y cual y en lo maravilloso que es que mi cama huela a cuerpos ajenos (y qué cuerpos, señores).

Pero esta vez va de veras; va por tí, prenda, porque tú y yo lo valemos: A partir de ahora albinismo. Si puedo teñirme el pelo ¿por qué no la patata?

Mariconadas las justas...Benditas bitácoras que limpian, fijan y dan esplendor.







*(Todo este post para decirte, recordarte más bien, que te quiero yo más, que no sé como me aguantas y que voy a ser una niña muy buena para merecerme tus escuchas y consejos...)

viernes, 15 de septiembre de 2006

Vacaciones sentimentales (Friday in love)


Suena por toda la oficina Enjoy the silence sin que yo haya mediado en tal acontecimiento.
¿Me sale al paso la vida?
Quiero un abrazo como un largo día finlandés.

jueves, 14 de septiembre de 2006

Et tout le reste est silence


Words like violence
Break the silence
Come crashing in
Into my little world
Painful to me
Pierce right through me
Cant you understand
Oh my little girl

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm

Vows are spoken
To be broken
Feelings are intense
Words are trivial
Pleasures remain
So does the pain
Words are meaningless
And forgettable

All I ever wanted
All I ever needed
Is here in my arms
Words are very unnecessary
They can only do harm

Enjoy the silence


C'etait partout, et moi, ce matin au train...

lunes, 11 de septiembre de 2006

El descanso del guerrero


Ella anuncia: algo está pasando, algo va a explotar.
La luz que entra por la ventana le saca los ángulos a su preciosa mirada. Es el juego de las sillitas; nuestro mundo ha cambiado posiciones. Y la silla de uno de pronto está ocupada por otro o alguien corre intentando sentarse en un sitio que definitivamente ya no le pertenece y de pronto la música vuelve a empezar y hay espacios de menos. Algunas se quedan vacías, otras son ocupadas un momento y relegadas al olvido. Y a cada golpe de suerte o desventura la música anuncia el movimiento.
Mi vida retoma posiciones sin contar conmigo, no sé si estoy sentada o de pie. No sé dónde estoy ni cuánto territorio puedo abarcar.
Creo que debo quedarme agazapada un tiempo, buscar mi propio lugar en el mundo; a veces la piel se me da la vuelta y hasta mi propio sudor me abrasa la blancura.
Esta luz que entra por la ventana y me permite apreciar la finísima dulzura de su rostro, aun cuando es grande y valiente y mis manos no pueden abarcarla, ójala pueda tomarla en mis brazos y convertirla en faro.

miércoles, 6 de septiembre de 2006

Nadando contracorriente


Él dice: lo he leído, me entraron ganas de llorar, no sé porqué, me entraron ganas de llorar.
Decía Marguerite que las mujeres nunca debían dejar que sus amantes leyeran sus textos. Nunca le incité a hacerlo, pero cualquiera puede entrar en esta falsa intimidad, esta exposición de vísceras. Y él entra y lo ve y me dice: me entraron ganas de llorar, no sé porqué.
Creo que uno debe dejar a los amantes, por encima de cualquier otra persona, aquello que escribe. Que debería haberle acunado con las palabras que he creado en su honor, echárselas encima como gestos de amor, dejarle que las despedace. ¿Para que sirve la poesía, si no?

Ay ondas que eu vin veer,
se me saberedes dizer
por que tarda meu amigo sen min.

Ay ondas que eu vin mirar,
se me saberedes contar
por que tarda meu amigo sen min.

Por encima de cualquier otra cosa, Cervatillo, está este mimbre que no se nos va a acabar nunca, el que agota las horas, los paseos, los teléfonos y no se cansa de existir.
No dejaré que te lleven las olas.

viernes, 1 de septiembre de 2006

El Tío Jose returns to sender


Señores, la felicidad se resume en dos pasos:
1. Acabo de recibir un paquete del Jesusito lleno de libros, entre ellos una inaguración con la que se extingue una envidia lectora hacia Renegado que por poco sana, empezaba a sugerirme una sangrante violación de sus estanterías que hubiera terminado en tragedia.
2. Tras años de espera -por su parte (de ustedes) y por la mía-, el Tio José volvió a mi campo de visión ayer por la noche, en un garito de Fuencarral a donde solemos ir Maridito, Mividaparalela y yo a hacernos los modernos y comer patatas rellenas. Y ya que se arrima el ascua a mi sardina, que en los tiempos que corren no es como para que les parezca barro, me informó de que durante estos años, además de vivir con unas termitas de las que recientemente se ha divorciado, conocer a la Campos y comer jamón, ha trabajado en 39 anuncios, protagonizado una película y prestado su imagen para una campaña nacional en la que se hacía pasar por la patanería (sic). Ahí se ve el ascendente claramente intelectual de nuestra pía familia: tenemos farándula, señores, pero qué farándula.
Y si creen que esta va a ser la última entrega de esta saga, están muy equivocados. Aquí empieza el mito, la epopeya, el gloriosos devenir de la historia en pos de la victoria: el Tío Jose es grande, ustedes lo saben, yo lo sé y él ya lo sabía de antes.
Y cual Amette Berengeli, aquí estoy para grabarlo en la memoria del mundo... ¿Policía o ladrón?
Ay, ¡ladrón!

miércoles, 30 de agosto de 2006

Mariposas en el estómago


Cosas que odio:
-Las mariposas.
-Los ambientes literarios.
-Las plantas cortadas.
-Que me regalen ramos de flores, mucho peor si son rosas cortadas y sin espinas.
-Que violen mi espacio vital, y, en general, que me toquen sin tener confianza para ello.
-El día de mi cumpleaños.
-Las palabras “monísimo” y “cutis”.
-Algunas partes de mi anatomía, especialmente mi piel y mis manos.
-El calor.
-Las judías verdes y la pizza.
-Ver llorar a los hombres que quiero.
-Que alguien fastidie a Mividaparalela.
-La agresividad y violencia verbal.
-Que me pidan perdón. Que alguien tenga que pedirme perdón. Escuchar “perdóname”.
-El rollo feminista militante.
-La gente que sólo sabe alimentarse y no disfrutar de la comida.
-Los largos veranos madrileños.
-Oler mal.
-Las metáforas horteras alrededor del concepto amor.
-Las tipografías feas con serifa, más concretamente, las handwritten.
-La incoherencia sentimental.

En estos días y en los que vienen, de esta lista de 21 ítems, al menos me he encontrado o me voy a topar de frente con 16.
Yo si que noto mariposas en el estómago, no sé si lo pillan.