lunes, 12 de diciembre de 2005

Santos lugares para caer

Era la gata porque los gatos caen siempre sobre sus cuatro patas. Me puedes tirar desde una ventana en distintas posiciones, pero lagata caerá siempre sobre sus cuatro patas. Y era zurda porque aunque cayera de pie, la caída siempre me hacía tambalearme un poco. Existe mucha tragedia en mi, es decir, la creo y ronroneo a su alrededor sin atisbos de culpa, soy una especialista. Pero al final, siempre caigo sobre mis cuatro patas.
Dentro de seis días volveré a León. Y caeré con mis cuatro patas en un sitio donde no pone tu nombre, Patricia Martín Fraile. Y volverá a Madrid y de veras será día 17 de diciembre una y otra vez, y caeré sobre mis cuatro patas en navidad, y haré entrevistas de trabajo y tendré miedo y lloraré mucho y pensaré que no puedo aguantar más, y me enfadaré porque no vienes a casa y después de un tiempo de llorar sin parar, autodenominarme desgraciada y arrebatarles al Santo y a mi vida paralela los fines de semana, me daré cuenta de que estoy otra vez sobre mis cuatro patas, cada vez más gata y menos zurda.
Porque soy una superviviente, y lo sé y a veces me odio por ello.
Yo soy LAGATA.
Y estas son mis cuatro patas.

lunes, 28 de noviembre de 2005

Murder in the dance floor

He tratado de recordar, en estas semanas, cómo era antes, qué me gustaba. Y he querido verme con menos años enjuiciando mi situación actual, volviendo a lo que yo esperaba de las cosas y de mi misma antes de que las facturas de la luz y el "trabajo en lo que me gusta soy una super editora como molo" me comieran la personalidad.
Y entonces ha vuelto a aparecer ella, mi verdadera heroína, mi referente: Dazzler. Et partout, como era menester, me he encontrado con viñetas de aquel cómic de mi hermano que tarde un año en perder y veinte en añorar. Y después me he ido a la página del pedazo de artista y amigo Juan Rojo, que vuelve a la carga con mis retratos para enseñarme lo bonita que una puede llegar a ser como parte de un todo. Es, por tanto, el momento de resurgir de mis cenizas.
Como dice Sarix, un pequeño movimiento obliga al mundo a moverse entorno tuyo.
Yo lo que quiero es ser como Dazzler. Para empezar, voy a terminar mi relación con los tintes de pelo; lo dejaré de mi color natural, o sea, rubio. Y después moriré matando, eso sí, en la pista de baile. Es decir, que más o menos, terminada mi transformación, dentro de aproximadamente un año puede que Juan me dibuje así:

Guapísimo.
Y luego a ver quién es el tolai que se me enfrenta.

jueves, 24 de noviembre de 2005

Mirando al mar

Siguiendo con el tema de que vengo aquí a hablar de mi libro, coño, he recuperado una romántica anécdota de mis años estudiantiles, que transcurre en la playa de Somo, y posteriormente pasa a formar parte de las leyendas salmantinas cuyo encuadre podríamos adscribir a aquel mágico sitio llamado el Corrillo, donde Meinelieben y yo nos hacíamos pasar por poetas y dábamos recitales.
Durante algún tiempo, aunque no se lo crean, fui deseada y amada por una preciosa pasiega. Este hecho y ciertos comentarios de Meinelieben produjeron entre mis compañeros de facultad una creencia generalizada en mi destreza para la pastelería que no tiene nada de cierto, pero que sin embargo me dieron la oportunidad de reírme bien a gusto de aquel profesor de latín tan poeta y tan gay y comprobar lo superficiales que son los ambientes literarios.
El caso es que escribí una poesía bien mala, juzguen ustedes, sobre el mito de hemafrodita que recoge uno de los momentos más románticos que he tenido en mi vida -"pareces un muchacho" en un susurro mientras me besaban la espalda- y ni corta ni perezosa lo leí delante de toda la facultad.
Huelga decir que recibí las mejores críticas de toda mi labor poetil y que aquel profesor me contó muy emocionado lo valiente que había sido. La poesía es una mierda, pero sin duda la imagen de enfant terrible enamorada de una pasiega militante deslumbró a más de un intelectual.
Y hoy he encontrado aquella poesía, por casualidad, en uno de mis libros. Y como el blog es mío y me lo escribo cuando quiero, pues áquí la tienen, para que rían a gusto. Bendita Universidad...

SÁLMACIS
Entonces
cuando todavía esta tristeza no era más que un espectro
solíamos acariciarnos las manos por debajo de la arena
en la playa de Somo
fue antes de los aviones y de París
antes incluso de que doradas y desnudas
perdiéramos la juventud y las piscinas públicas
Tú,
hermosa Sálmacis vigilante,
acercaste los labios a mi espalda
y tu beso crujió con el romper de la ola

(algas como alas enrededadas en nuetros tobillos
auguraban un futuro más limpio en tus brazos)

inagurando todas las noches,
mi arena entre tus sábanas
"pareces un muchacho"
y entonces estabas tan lejos
que las yemas de mis dedos se rasgaban
con tu contacto

Sálmacis,
tú has sorteado el sacrilegio
has hecho de una ciudad mi casa
y de la playa de Somo el refugio
del ejercito de los que alojan en su mirada
una belleza más fuerte que nuestras palabras.

lunes, 21 de noviembre de 2005

Me porté como un caballero

Y me regaló un costurero.
Ante mi novedosa y desocupada new way of life, me he erigido otra vez en guarra de la noche. Esto es, he decidido volver a retomar aquella famosa novela que empecé sobre una niña que tenía sueños eróticos con su profesor y que inspiró directamente aquel Javier Pardo de mis amores, mi profesor (ayyyyy) de literatura inglesa.
El caso es que me he dado cuenta, nada más ponerme a escribir, que hace meses que no tengo ni el mínimo atisbo de revolución hormonal. Ésto es el acabose.
Estoy desesperada. Es la primera vez que me pongo a escribir y no se me ocurre ninguna guarrada.
Apelo a vuestra bondad, necesito un corderito en mi vida que me devuelva mi sucia mente.
Demasiados costureros en los últimos tiempos, reitero.

miércoles, 16 de noviembre de 2005

Soñando con Sirenas

Y después de todo, todo ha sido nada, decías ayer, no ha pasado, sólo esta cicatriz en mi costado y una caricia destemplada en el corazón y una espera demasiado larga para el abrazo. Y yo te contaba y tú escuchabas y como siempre tu mirada prometía el futuro, tu mirada, que nunca lo tuvo.
Quand tu est près de moi, je ne sens pas le ciel pensé sur nous.
Al fin.
Ayer noche tu abrazo convirtió mi cuerpo en lugar para el amor.
Sirenita, que bien que aparecieras en mi sueño, casi un año después del desastre.

jueves, 10 de noviembre de 2005

Desnuda y en el asfalto

Yo he sido todas las putas
desnuda en el asfalto aguardo la caricia
soy toda balcón enrejado
toda huerto y mar
pero no hay miradas tras el cristal
mi cuerpo
convertido en lecho
¿Quién lo mecerá?

cuántas puertas cerró ya mi vida
y aún sordo se presta su engranaje
¿Quién lo mecerá?

lunes, 17 de octubre de 2005

Agonías


ME siento como una agonías encerrada en un reformatorio juvenil. Como si me hubieran cortado una pierna y lo único que me importara es si podré bailar. Me aburro, en definitiva. Quiero preocuparme de pintarme las uñas, teñirme el pelo y de que el gatito de turno no me haga caso. Quiero dejar de preocuparme por el trabajo, la crisis vocacional y económica que sufro, de las facturas de la luz, de esas cosas inútiles.
Pero mi uñas están rojas, mi pelo negro y el gatito se esconde. Y lo que está aquí es el trabajo, la pérdida. La terrible pérdida de tiempo.
En fin, se abre la veda, definitivamente rompo mi promesa, vaticino. Quizá lo único que me pasa es que una vez al mes, mi corazón echa de menos algo. O mi cabeza lo necesita para poder parar un poco.
Estoy hastiada de sexo, pero estoy mucho más hastiada de que nisiquiera me apetezca, de ser una gata gorda delante de un pastel y estar pensando en sardinas.
Voy a tener que empezar a ronronear, porque corro el peligro de comerme el cuentahilos.
Hasta este post es hastiante.
Os jodeis.

lunes, 10 de octubre de 2005

A favor de las Pupus gordas


Por extraño que parezca, el sábado antes del concierto de los Punsetes estuvimos en una terraza hablando de inteligencia. El caso es que Meinelieben decía que hubiera querido ser más inteligente (Dios nos pille confesaos) y yo, en un alarde metódico de superficialidad que en mi caso está más que justificado, confesé:
-Pues si a mí me hubieran dado a elegir, yo hubiera preferido un par de buenas pupus.
Porque díganme ustedes a dónde voy yo con esto.
Con que me diera para levantar la espada y que no se me cayera la baba por las comisuras, me bastaría.
Menos coco y más crema, reitero. Porque si se ve una gatita y tiene las pupus gordas, hay que hacer cabezazo, señores.
Y a mi hace mucho que nadie me hace cabezazos.

lunes, 3 de octubre de 2005

Oración por los nudillos de mi hermano

So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail? A smile from a veil?
Do you think you can tell?

And did they get you trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees? Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change? And did you exchange
a walk on part in the war for a lead role in a cage?

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl,
year after year,
running over the same old ground. What have we found?
The same old fears,
wish you were here.

-----Ójala todas las canciones dejen de recordarnos a ti, Sirenita----

viernes, 23 de septiembre de 2005

El maestro de esgrima

Tiene su rollito, sí señor. No me extraña que se hayan hecho novelas e incluso pelis malas como A los que aman. Sobretodo ahora que estoy aprendiendo, y mi profesor se pasa las horas enseñándome a agredirle. Imagínense: un grupo de gente con un arma de forma evidentemente fálica en su mano y con la finalidad de rozar el cuerpo de los otros con la puntita nada más de esa extensión egocéntrica del yo intrínseco, como diría mi Loquera recientemente abandonada. Y leches, que, además, siguiendo mi línea, soy la única mujer de toda la clase y la más bajita, claro. Así que ayer asaltamos por equipos y todos querían ir conmigo, hasta el profesor –de ahora en adelante el Señor Touché– pero no porque sea buena, sino porque aunque apunto al pecho, suelo irme a tocar al pan. Y eso tiene que doler, créanme. Nadie quiere ir contra mí. Pero me he ido del tema, cual Cervantes con los vizcaínos: he dejado al Señor Touché con la espada enhiesta enseñándome a agredirle. Es decir, que tengo una espada en la mano y un hombre que me pide a gritos que le toque con ella. Y adelanta el pecho esperando la embestida; si lo hago bien –porque a veces lo hago bien, ein- coge la punta de mi espada, tira de ella hasta que quedamos casi pegados y me dice: Ahí ha dolido, Gata. Y cuando es el quien me toca –y no es un juego de palabras, se dice así- mis lorcitas quedan magulladas con pequeños moratones de parecido razonablemente preciso a los chupetones. Al final todos terminamos sudando muchísimo, y, claro, yo respiro feromonas a saco, lo cual bien puede explicar este post, dicho sea de paso. Ustedes juzguen. Yo, de momento, tengo más esta tarde. Para que luego digan que hacer deporte calma el espíritu.

lunes, 19 de septiembre de 2005

LOVE IS IN THE AIR

Soy una persona realmente afortunada. Por fin, depués de meses, me he reconciliado con el mundo este fin de semana.
El caso es que estoy rodeada de gente maravillosa que conoce a gente maravillosa que también me empieza a rodear y eso me hace sentir que estoy de vuelta en el mundo, salvajemente en las calles.
Y a pesar de que tu no estés, a pesar de que ayer no te pude llamar para decirte la cantidad de gente interesante con la que he compartido la noche del viernes y el sábado, las veinte veces que he muerto de amor en estos tres días y la cantidad de periodos de enamoramiento que vaticino me faltan por vivir, a pesar de que nunca voy a volver a tocar tu carita de Amelie y que la foto vinculada en el título de este post es un doloroso recuerdo de un tiempo indudablemente hermoso, a pesar de eso, Sirenita, siento que vuelvo a ser feliz.
Y creo fervientemente que me has mandado un regalito, porque parte de esa felicidad se debe a que el mundo vuelve a mirarme con tus ojos, y reconozco en cada una de sus miradas la potencialidad del amor que para siempre conservará la tuya en mi recuerdo.
I'm the suhshine, etc.
Señores, el amor está en el aire, every where I look around.
Oh, yeah.

viernes, 16 de septiembre de 2005

El arte que me rodea

A pesar de tener esta nariz judía, etc, etc, me quedan amigos benévolos y artistazas que se empeñan en que pose para
ellos o incluso mejoran mis pobres intentos fotográficos .
En fin, que así da gusto. No he tenido más remedio que hacerles publicidad...
Que ustedes lo disfruten.

miércoles, 14 de septiembre de 2005

El tio Jose

No se lo van a creer, pero hay un miembro de mi familia que tiene relaciones con la Campos.
Así, sin anestesia ni nada.
El caso es que ayer me tuve que marcar -qué tragedia- un María Teresa, y no fue una simple baja provocada por unos chichos insurgentes, no, me hice un Real Mari Tere -Chikenhead tituló- porque me tragué el programa entero entre temblores de agonía.
Y entonces Mari Tere da paso a la publicidad.
Y allí estaba él, fondón, con sus gafas ochenteras suplementos incluídos y la misma cara del anuncio de Campofrío y el de amigo mío si te echaras laca: mi tío Jose.
Mi tio Jose, que a la sazón no es mi tio genético, sino adoptivo, siempre fue el miembro rarito.
Lo más cerca que hemos estado de la farándula.
Tenía un grupo de teatro en Ávila del que fui miembro durante varios años y estuvo en el laboratorio de William Layton. Quería ser actor y siempre vestía de marcas pijas. Nunca supimos de dónde sacaba el dinero para vestir de aquella manera. Tenía un gran fondo de armario, supongo.
Sin embargo, con él sufrí mi primera decepción artística: Un día, mientras nos tragábamos una sobremesa con los Morancos en casa de mis abuelos, mio tio José se suicidó sentimentalmente a mis ojos exclamando: Qué buenos son esos tíos.
Estaba claro que iba a terminar haciendo una anuncio de 3 por 2 con la Campos.
El caso es que hace más de 5 años que no le veo, ni hablo con él, ni me decepciono con sus gustos.
La nuestra es una relación puramente publicitaria, muy postmoderna; las pocas veces que enciendo la tele, me lo encuentro haciendo de entrenador, o de tio gordo que come jamón bajo en grasa, o de turista despistado en el mercado de Marruecos.
Y esta vez, ha sido la Campos quien ha unido a esta familia desmembrada. Gracias, Mari Tere.
Estoy por escribirla. Seguro que la encanta.

jueves, 8 de septiembre de 2005

¿Te gusta conducir?

I am the passenger
And I ride and I ride
I ride through the city’s backside
I see the stars come out of the sky
Yeah, they’re bright in a hollow sky
You know it looks so good tonight
I am the passenger
I stay under glass
I look through my window so bright
I see the stars come out tonight
I see the bright and hollow sky
Over the city’s a rip in the sky
And everything looks good tonight
Singin’ la la la la la-la-la la
La la la la la-la-la la
La la la la la-la-la la la-la
Get into the car
We’ll be the passenger
We’ll ride through the city tonight
See the city’s ripped insides
We’ll see the bright and hollow sky
We’ll see the stars that shine so bright
The sky was made for us tonight
Oh the passenger
How how he rides
Oh the passenger
He rides and he rides
He looks through his window
What does he see?
He sees the bright and hollow sky
He see the stars come out tonight
He sees the city’s ripped backsides
He sees the winding ocean drive
And everything was made for you and me
All of it was made for you and me
’cause it just belongs to you and me
So let’s take a ride and see what’s mine
Singing...
Oh, the passenger
He rides and he rides
He sees things from under glass
He looks through his window’s eye
He sees the things he knows are his
He sees the bright and hollow sky
He sees the city asleep at night
He sees the stars are out tonight
And all of it is yours and mine
And all of it is yours and mine
Oh, let’s ride and ride and ride and ride...
Singing...

Yo, sin embargo, prefiero ir de copiloto.

martes, 6 de septiembre de 2005

Mi primera clase de esgrima chispas

-¡Oh tú, quienquiera que seas, atrevido caballero, que llegas a tocar las armas del más valeroso andante que jamás se ciñó espada! Mira lo que haces y no las toques, si no quieres dejar la vida en pago de tu atrevimiento.
No se curó el arriero destas razones (y fuera mejor que se curara, porque fuera curarse en salud); antes, trabando de las correas, las arrojó gran trecho de sí. Lo cual visto por don Quijote, alzó los ojos al cielo y, puesto el pensamiento (a lo que pareció) en su señora Dulcinea, dijo:
-Acorredme, señora mía, en esta primera afrenta que a este vuestro avasallado pecho se le ofrece: no me desfallezca en este primero trance vuestro favor y amparo.

O sea:

Joven Dama Gatazurda demanda caballero al que encomendarse y pedir favor en los trances que el noble ejercicio de la esgrima reclame.
Necesidad urgente debido a la imperiosa necesidad del velado de armas -en este caso, espada- que los preceptos corteses ordenan.
Se ofrece:
Honores en cada afrenta, exclamaciones galantes en los lances, protección de cortesía, dolores de muelas periódicos y rimados palatinos si fuera menester.
Duración del contrato:
Período de prueba de 3 meses con posible renovación indefinida.

Dejar pliego de fermosura y carta de cortesía en este mismo emplazamiento.

lunes, 29 de agosto de 2005

Touché: Los mosquegatos

Hijos míos, queridos amigos capricornio, es un hecho.
Esas lorcias cremosonas, es devenir de grasa al movimiento de mis caderas, tiene los días contados.
La semana que viene empiezo a ir a esgrima.
Dos días a la semana.
Chikenhead no quiere apuntarse conmigo, porque tiene sus lorcitas, aparte de muy bien puestas, bien educadas, y le da miedo que se le disloque alguna.
Las mías, sin embargo, son muy perversas. Y aunque me han dado muchas alegrías -porqué no decirlo- es el momento de que cada uno retome su vida y su camino, así, sin tragedia ni nada.
Me queda la duda de si el hecho de que haya elegido la esgrima para tal menester tiene algo que ver con una supuesta envidia de pene que parece llevo arrastrando años, según mis terapeutas.
Yo no sé a qué huelen las cosas que no huelen, pero lo que tengo claro es que más que querer ser un hombre, lo que me pasa es que ya lo soy.
Un gay, para más señas.
Encerrado en el cuerpo de una mujer bajita y feucha.
Con estos antecedentes, lo malo no es que haga esgrima, sino que algún día pille una catana.
En fin, yo ya he avisado.

miércoles, 17 de agosto de 2005

El secreto de nuestros blogs


En fin, tras pasar algunos días con Chikenhead allá en la montaña, cual rancherita, de pronto he visto la luz.
Sólo hace falta echar una mirada a nuestro alrededor para darse cuenta de que uno no es el único tarado sin pareja. Es decir, que ese halo de fatalidad del que tenía a gala rodearme, consistente en una maldición pseudobíblica enunciada dulcemente por Buster como: "Tu eres una amante, nunca serás una novia" (he omitido LA PALABRA, porque la frase de dulce no tenía nada) es de una normalidad que asusta.
Vamos, que lo único que tenemos alrededor son parejas que se rompen o nunca llegan a ser tales.
Y todo esto, aderezado con las grandes y gordas verdades de Chikenhead, más tarde avaladas por Teresita y por las largas conversaciones con el último de mis ex-amantes, áquel que en la cama era un perrito, lo encontrarán en otros post. Según los hombres de mi vida, que no son pocos, quizás doy una imagen de persona extremadamente independiente que hace pensar que no quiero UNA RELACIÓN. Y por eso salen huyendo, los muy cobardes. Pero yo no tengo vergüenza alguna, lo digo sin acritud: estoy hastida de sexo.
Y yo toda la vida creyendo que no estaba lo suficientemente buena.
Y entonces Chikenhead, a la sazón el hombre más guapo que he visto en mi vida, se queja de que no moja y se echa encima el ser lo suficientemente entrañable como para que nadie le considere un sex-machine.
Pero qué mierda es esta.
Total, que no me extraña que a todo el mundo le dé por tener blogs últimamente.
Pero Chikenhead dice que con el suyo no liga nada porque le da palo ser tan poético y profundo como yo.
Por tanto, he decidido cambiar radicalmente durante un tiempo el contenido de mi web, y en vez de ser tan lánguida meter más coñita brava.
Estoy harta de los días tristes.
Hijos míos, bajo estos píxels respira una mujer.
Una mujer bajita, una gata parda, vaya.
A ver cuánto me dura.

martes, 26 de julio de 2005

Angel's Birthday

Porque tu terca claridad
no se nombra en olvido
llega este día y el silencio
apenas un paso más,
un estigma del dolor
me cerca la palabra.

Triunfante tu belleza extiende
su luz sobre todas las cosas.
Pero este amor pequeño,
esta caricia del destino
no se apaga
nadie podrá regir su fulgor.
El mundo entero se estremece
en recuerdo. Mis manos vacías,
demasiado grandes,
acaso sólo puedan ofrecerte el abrazo.
Ayer cumpliste veintinueve.

Mi amor no entiende de presencias.
Quizás los ángeles no tengan cumpleaños.

jueves, 21 de julio de 2005

A punto de coger las vacaciones

Estoy harta. Pero muy harta.
Sólo quedan 6 días de infierno...

martes, 28 de junio de 2005

Cantando bajo la lluvia

Me mira desde mi propia cama y aulla como un perrito. Me dice: No me dejes solo. Y cierro la puerta, y mientras ando por el pasillo pienso que era yo quien quería decir: No te vayas, quédate conmigo. Tengo un silencio espeso. Y él, desde que le conozco, siempre me dice lo que yo no me atrevo a confesarle. Quiero que seas muy feliz, ahora que ya es tarde para decirte quédate a mi lado.
Has venido a mí como un niño en un cuenco de mimbre, traído por las aguas de Heráclito y con el mismo mecer del río te marchas.
No dejes que nadie te haga daño.
Ni siquiera yo.
Por aquí bien.
Estoy, simplemente, esperando tu silbido.

martes, 7 de junio de 2005

Since you play alone in Paradise

Escúchala, escúchala, escúchala.
Era Gijón. Yo no estaba.
Ahora fue Madrid. Tu no estabas.
Y, sin embargo, sono tu voz. Sólo para mi.
Y entonces, al final, él decía: I wanna see you smile.
He sonreído, como tú querías.
Entre las filas y filas de gente que no ha sabido de tu belleza, que no conoce el paraíso de tu amor, he dejado que te marcharas.
Me has mirado de reojo. A tí tampoco te gustan las despedidas.
Escribo como una loca en mi Livre des Propietès des Choses.
Levanto la mirada, para echarte un último vistazo.
Eres muy bonita. Tanto, que el mundo todo se queda oscuro.
Cierro mi mirada.
Te siento dar saltitos entre los asientos, alejarte de mí.
Y entonces, suena Paradaise.
Ahora soy yo la que agita la mano.
Me han dicho que necesitaría años para llegar a este punto.
Han intentado extraerme la piedra de la locura.
Pero me he cogido en mis brazos y me he echado al mundo.
Estoy fieramente en las calles.
Creo que soy razonablemente feliz.
Y tremendamente libre después de mis decisiones.
Empiezo a llorar.
Inundo el palacio, no puedo parar.
Después de meses de desierto, al fin, he puedo llorar.
Te veo, ya estás convertida en Sirenita.
Nadas entre mis lágrimas.
Ya no tengo miedo.
Adios, niña de agua.
Te dejo ir a jugar al paraíso.




Fin del cuento .
Alguien me preguntó después que si me había gustado.
Cómo no. Han sido los mejores 3 años de mi vida a tu lado.
No se puede pedir estar más cerca del paraíso.

miércoles, 27 de abril de 2005

Mis arcillos blancos

El año pasado también era San Jordi.
Me esperaste con tus zapatitos rojos —somewere, over the rainbow— en la Vaguada, mientras todo un Cielo Vacío se retorcía los dedos esperando la noticia. Recuerdo bajar las escaleras sintiéndome como un replicante, sabiendo que todos mis recuerdos quedarían perdidos como lágrimas bajo la lluvia, porque toda esa información en mi cerebro no era cierta, y mi vida había sido una mentira.
O eso pensaba entonces.
Tenía una condena sobre mi cabeza y tu tenías toda la verdad en los ojos y el corazón construido para el amor y una condena aún mayor que la mía escondida en el flequillo. Me regalaste unos arcillos blancos. Me dijiste que el resto de nuestras vidas recordaríamos ese día con ilusión. Me prometiste que me ayudarías, que estarías conmigo. Me convenciste de que aquello sólo era un ingrediente que añadía interés a lo que yo era. Pero que soy yo. Sin tu amor, sin tu compañía, qué soy yo.
Y entonces Lagata escribió: éste es el primer día del resto de mi vida. Y en realidad era el día en que empezó la cuenta atrás. Y tú agregaste en los comments: Quiero verte sonreír siempre como el día de la Peineta.
Y llega este año. Y es san Jordi. Pero tú no estás. Y mis arcillos blancos caen pesadamente sobre los hombros. Salgo a pasear por la calle Fuencarral. Y te busco en las tiendas, en las aceras, en cada rostro del metro, en cada metro cúbico del aire que me sobra.
Pero tú no estás.
Hace un año me preguntaste: ¿Qué falta para la poesía?
Habrías de faltar tú.
Tú, que ocupabas lo más bonito de mi mundo.
Pero ahora, de qué me sirve la poesía.
Te quiero.
Feliz día de san Jordi, dondequiera que estés, dondequiera que te reclamen, chica con zapatos rojos.
Allí donde acudas a mi llamada siempre será el abrazo.

jueves, 21 de abril de 2005

El dedo índice

Tengo un nuevo amante que me deja dormir estrechando con mi mano su dedo índice.
Es un dedo importante.
Con él, mi amante señala el mundo, lo nombra y lo construye.
Y de pronto, me doy cuenta de que cuando no duerme conmigo, mi mano también busca su dedo.
Así que ha existido una noche en que mi amante durmió con su dedo y sin mí, y en mi cama grande y vacía se me vino encima el desierto.
No un desierto cualquiera; se me vino encima el desierto de mi hermano mayor.
Ahora comprendo la verdad: me ha estallado en la cara.
Y he llorado, he llenado mis cama de sal pensando en mi hermano sólo en su inmensa cama, perdido entre las sábanas y sin ningún dedo que estrechar.
Mi sangre y mis entrañas se llenan de empatía.
Y hoy, entro en Cielo Vacío.
Y sé que mientras en mi cama se hacía el desierto, en otra parte de la ciudad, a la misma hora, mi hermano me regalaba su mano vacía de dedos.
Ha atendido mis súplicas.
Una vez dije: Que alguien me regale su dolor.
Ya todo está cumplido.
Me meto en su agujero. La sangre de mi sangre me llama. Acudo a su llamada. Así es como tiene que ser.
Por encima de todo, siempre seré una parte de tí. Si tu lloras, se mojarán mis mejillas. Si te duele, yo me pondré vendas.
Me da miedo llamarte. Temo no poder ayudar, porque cada vez tengo menos consuelo.
Pero por encima del miedo, está el instinto, la conexión, la misma sangre corriendo por nuestras venas.
Gracias por regalarme esa noche de llanto.
Ojalá algún día pueda regalarte un dedo índice.

jueves, 14 de abril de 2005

Un largo día finlandés

No sé si debería gritar que necesito un largo día finlandés bendecido con tu presencia. Ahora es la gata quién dice: el abrazo, la caricia.
Pero no acudirás a mi llamada. No habrá flores ni mermelada. Es Lagata quien maulla hasta perforar el silencio. Pero la otra, que adora los trenes, sólo observa, con tristeza, el andén. Sabe que cualquier paso es resbalar y caer.
Algún día hablaré de mí y sabreis la forma de mi miedo.

lunes, 4 de abril de 2005

EL MIEDO (la gata se engata...)

Sin este miedo
podría hacer tantas cosas aún
morder tantas veces
la mano que me da de comer

me cercas la palabra
la mirada
y desmeces la ternura
sin apenas tregua
Pero contigo
dónde esconderé la dulzura
qué ciudad construiré
que no lleve tu nombre

viernes, 11 de marzo de 2005

Un año después

Hace un año no podía entender el alcance de la tragedia. Hoy, desgraciadamente, sé que no sólo existe la muerte de todas las personas que iban en los trenes, sino también la muerte de una parte de las vidas de los que quedaron esperando a qué aquellas volvieran a casa, y que seguramente un año después aún dejan la puerta abierta...
Sólo quiero decir que lo siento, que lo siento muchísimo, que espero que alguna vez puedan acostumbrarse a vivir con la ausencia, que se den tiempo, que se perdonen el dolor, alguna vez.
Inevitablemente, la vida sigue.

lunes, 7 de marzo de 2005

La gata se rinde

Uno se rinde ante la deseperación y cede a la aceptación.
Lo apunté en el livre dès propietès des choses hace ya un tiempo... Pero ayer le lloré, de nuevo, a Mividaparalela y al Santo.
Sé que debo hacer caso a mis mayores, sé que tienen razón.
No es verdad que esté consiguiendo no pensar. No puedo. Mi mente corre de un lado a otro sin descanso. Pienso todo el rato que pensarías si me vieras así, tú que me decías siempre que querías que sonriera como el día de la Peineta,o que quiero que vuelvas a casa, que quiero qué vuelvas. Apenas estoy ya enfadada, sólo quiero que vuelvas a casa, Sirenita.
Sé que es una idea obsesiva e insana, que nunca va a pasar, que no vas a volver, nunca. Que el resto de mi vida, de nuestras vidas, será una cadena de días enlazados por tu ausencia. Hay tantas cosas que no quiero hacer sin tí, tantas, que me sobra hasta el aire que respiro, tú no estás, preciosa, no estás, y es una crueldad intolerable.
Has sido una de las cosas más bonitas que he tenido en mi vida últimamente, y no soporto que me hayan negado la entrada a ese pequeño territorio de felicidad que tú me regalaste.
"Dos cuerpos que se aman construyen un lugar necesario en el mundo" te encantó la frase. Ahora yo, más bien, diría: "Dos personas que se aman...". Nuestro lugar, el que construímos a base de perdernos en todos los sitios, de las noches en vela en Cielovacío, de las compritas en la Vaguada, era necesario en el mundo, lo era, y para mí lo sigue siendo.
Te quiero, Sirenita.
No por mí, sino porque te hiciste imprescindible.
Y el resto es silencio.

jueves, 24 de febrero de 2005

YOU'RE SEXY MOTHER FUCKER

Mividaparalela y su Santo me acogieron en sus brazos cuando mi casa se convirtió en tragedia. Después llevaron con exquisito cuidado todos mis libros a mi nueva vida, me dieron un besito en la frente y me secaron las lágrimas. Cada viaje que hacen tiene un recuerdo bonito en mi casa, cada navidad, cada cumpleaños, cada agradecimiento suyo es una demostración elegante de su infinita bondad y del golpe de suerte que tuve cuando un novio tonto, a los 19 años, me puso los cuernos con Mividaparalela.
Desde entonces ella me acaricia los párpados después de cada llanto, ya sea de felicidad o alegría.
Cuando fui a recoger los pedazos de mi historia con la Sirenita y aun no sabía que aquello era una despedida, Mividaparalela estaba conmigo en el taxi. Mientras subía la cuesta del hospital y mi corazón adelantaba la tragedia, ella movía sus dos pequeños piecitos para permanecer a mi lado. Fueron sus oidos los que escucharon, a la vez que los mios -Hija, Patri, que se ha muerto- y ninguna de las dos podíamos creer. Ella fue quien me dijo que la Sirenita sabía, seguro, lo mucho que yo la quería, aunque yo no se lo hubiera dicho nunca, y pude dejar de sentirme culpable por eso.
Su nombre es "Pilar", en la pandilla la llaman "Pitu", su Santo la dice "Cari", el Niño Cantor se deshace de ternura al pronunciar "Piti", aquí la llamaré Mividaparalela, pero ella es LA AMIGA con mayúsculas.
Es decir, que una palabra suya basta para sanarme...
Sólo quiero, en estos días en que Mividaparelela se plantea de qué materia están hechas sus relaciones, decirle GRACIAS POR CRUZARTE EN MI VIDA.
Las mejores cosas son así, simplemente perfectas.
YOU ARE MY SEXY MOTHER FUCKER, cariño.
Todo saldrá bien.

lunes, 14 de febrero de 2005

Yo soy el tigre

Soy un buen partido en el sentido más amplio de la palabra.
Tengo a mis espaldas la certeza del puro triunfo. Fui buena estudiante -matrículas de honor en la licenciatura incluídas-; soy una hija responsable, una trabajadora incansable, un editor creativo, una escritora celebrada, una mente con un coeficiente intelectual -según los test al uso- bastante alto, un ciudadano que paga sus impuestos, que gana un sueldo aceptabe, que tiene su propia casa empapada del sudor de su frente, apenas bebo, soy seria, responsable, trabajadora, incansable, activa, creativa, emprendedora y hasta rentista en ciernes.
Tengo 26 años.
Me pidieron que hiciera una lista de todo lo que tengo de bueno. Tú me ayudaste. YO puse todo esto que acabo de nombrar.
A tí todo esto no te importaba una mierda. Te sentías orgullosa, lo sé, me decías que tenías sana envidia de que yo ahora disfrutara de todos estos logros. Pero sé que no te importaba. Vamos a poner las cartas sobre la mesa. Empecemos de nuevo.
Soy un mal partido en el sentido más amplio de la palabra.
Tengo a mis espaldas la certeza del puro fracaso. Fui una prostituta que me vendí por una migaja de falso cariño, una hija que odió, una bola de rencor, una amasijo de llanto, no sé abrazar, no sé decir te quiero, no se querer, me obsesiono con el cariño hasta el punto de volverme una psicópata, soy un pozo sin fondo que espera ser rellenado con cualquier muestra de piedad, no tengo dignidad, no tengo futuro, mi mente tiene una vida paralela a mi intención, no soy guapa -ni por fuera ni por dentro-, me quedé sola una y mil veces, una y mil veces volví a construírme una vida que se abnegó una y mil veces en un saco de amargura y reproches, soy una tarada sentimental, no tengo ni 0º de inteligencia emocional, he hecho infeliz a mucha gente, no puedo hacer feliz a las personas que me necesitan, nunca estoy a la altura, soy una chupótera, recibo más de lo que doy y aun así me desepera no tener más.
Tengo una pila de años de pura tristeza y un futuro que no pronostica ser muy diferente.
Soy un tigre, hecho para el amor y enjaulado en tu recuerdo.
Pero tú, que me ayudaste a hacer mi lista, miraste más allá de esto. Quince días antes de morir, resumiste todo lo que me querías, todo tu potencial para mirarme, en una frase:
-Pon en tú lista la verdad; en la columna de las buenas, escribe: YO.

No puedo creer que estés muerta, Sirenita.

viernes, 11 de febrero de 2005

Un ataque de jazmín

De pronto, esta mañana, me quedé en blanco. Simplemente tenía el billete en la mano, sólo había que meterlo en la ranura. Y durante tres minutos se me ha cortado la electricidad en el cerebro. No sabría explicarlo. Me deben de haber golpeado y gritado, no lo sé.
De pronto estaba en el mundo y he sabido que durante ese tiempo había estado en otra parte y acababa de volver. Quiero pensar que he estado contigo, y que por eso el golpe de calor ha sido tan fuerte. No sabría decir, he perdido completamente la conciencia.
Por un momento realmente no he pensado en nada. Una niebla blanca y espesa se ha apoderado de mí y siquiera he podido notarla.
Dime que eras tú, que he estado en el otro lado contigo y me has abrazado.
¿Dónde dormiré mi amor?
Lo intento cada puto minuto. De pie junto a los arriates de jazmines le pido piedad al mundo por la pérdida de las rosas. Desmezco la pena cada mañana, cuando el sol se convierte en rosario de otras 24 horas con este líquido espeso que me recorre el alma.Tiemblo de pies a cabeza cada vez que alguien adelanta su piel con la intención de acariciarme.
Dame una tregua. Ven de una vez a mis sueños.
Por favor, por favor, despertarme. Que alguien me lea la historia de este amor, que alguien convierta mi cuerpo en susurro, apenas caricia, que nadie me toque.
No estás, no estás, y cada día que pasa me arranco la piel a jirones para no pensar, para no darme cuenta, para evitar la consciencia.
Dame una tregua, Sirenita. Vuelve a casa. Despiértame.
Te quiero, te quiero. No me dejes sola con tanta crueldad, por favor.
¿No te das cuenta, Sirenita?
No sé qué va a ser de mi mundo sin tu caricia...

miércoles, 9 de febrero de 2005

Un oasis de felicidad

Mi hermano mellizo -los dos nacimos en ciudades distintas en 1978- acaba de saber que todo el esfuerzo realizado ha merecido la pena, a pesar de la pérdida de las rosas...
¡Felicidades R. y Y.!
Sois los mejores...
Donde quiera que esté la Sirenita, sé que está dando palmas y saltitos y que se siente la hermana mayor más feliz del mundo.
Felicidades, felicidades, felicidades
:)

martes, 1 de febrero de 2005

Mi cielo vacío

Él me recogía del suelo en el patio del colegio, y más tarde en la calle, en los bares, en la facultad, en la vida. Cuando éramos pequeños, se tumbaba boca arriba y yo me sentaba en sus rodillas y agarraba sus puños —Churrito, vamos a hacer la moto— y me acunaba cuando Mamá me echaba la bronca. Cuando lloro, él se bebe mis lágrimas. Y ahora sólo es una sombra de tristeza. Qué voy a hacer con la vida, cómo explicarle que caminaría descalza los desiertos para que pudiera olvidar, dormir por las noches, ni con qué dolor empezar a luchar.
El domingo por la mañana, un amante me acunó y tuve que contener las lágrimas; qué momento extraño es este en el que cambio los brazos de mi hermano por la piedad de un hermoso cuerpo perdido entre mis sábanas, cómo podré asumir la crueldad del mundo, ahora que no queda tiempo para ser la niña necesitada de cuidados, ahora que no sé cómo ser una adulta, y grito delante de veinte personas que no puedo más, que estoy tan asustada que no recuerdo lo que es dormir, que le quiero y reclamo su dolor para mí, todo para mí, que alguien me regale su dolor.
Solamente pido un poco de felicidad para él, el cuidador de mis sonrisas.
Que nadie me acaricie. No sabré estar a la altura.

jueves, 27 de enero de 2005

El necesario adiós

Tu corazón estaba hecho de nata, de cabello de ángel. Cómo no os dimos cuénta antes de que no aguantarías, que no sobrevivirías a tu bondad. Eramos demasiados los que anidábamos en tu pecho. Nunca cerrabas las puertas a nadie, no hubo arcángel Gabriel ni espada de fuego a la entrada de tu cariño. Entre la inocencia y el dolor, elegiste lo más duro, querer sin restricciones, apartar a un lado nuestros demonios.
¿Sabes Sirenita? Cada vez te quiero más. Descubro cosas que no sabía y puedo ver con una nueva perspectiva nuestra relación. Y cada vez eres más bonita, sangre de mi sangre. No es la muerte la que te hace hermosa, ni el recuerdo, eres tú que sigues aquí para demostrarme que soy afortunada, que por fin conseguí que alguien me quisiera de verdad, y querer. No voy a protestar más, nunca más voy a estar sola, sé que me acompañas.
Tengo que decirte adiós. El otro día, T. me lo recalcó. Me voy escondiendo por las esquinas, como siempre, para no despedirme. No puede ser. Esta vez no vas a mover la manita mientras te lleva el coche, no me mirarás desde las escaleras del metro ni desde la puerta de casa mientras recorro el pasillo. Y se me llena la garganta de cuchillos, aunque no pueda llorar. Tengo un miedo terrible a decirte adiós. Me estoy haciendo la despistada. Pero tengo que hacerlo.
Compañera de camino, a partir de ahora vendrás siempre conmigo, donde quiera que vaya, mi cuerpo será tu cuerpo, mi piel tu piel. Este fin de semana tendré una herida en el pecho y te diré adiós, un adiós que es un para siempre, un vente conmigo, que es el único que puedo darte.
El aire que respire será el que tú compartas conmigo, Sirenita.
Voy a conseguir que de alguna manera sigas viva.

martes, 25 de enero de 2005

A veces las palabras no bastan

Hasta el día 26 de diciembre no pude escribir esto en mi LIVRE DES PROPIETÈS DES CHOSES: El 17 de diciembre, a las 7 de la tarde, un rato antes de que el mundo comenzara a desteñirse, Patri reía con Jesu en el salón de casa. Minutos después estaba muerta...
(...)
Tengo que escribir mucho para fluir con este dolor, porque enfrentarse es imposible, tendré que fluir con él.
(...)
Piedad por la pérdida de las rosas.

Y ahora, pasado más de un mes, se me vuelven a ir las palabras. A mí, que me gano la vida con ellas. Sólo sé que decir que está muerta puede hacer que el mundo sepa que ha pasado, pero no puede contener la medida exacta del amor inútil que siento, que sigo sintiendo y que ahora a nadie le vale de nada.
He intentado también explicarme a mí misma porqué no me salen las palabras:

Esto no es el silencio
es el clamor
el desbarajuste
pero desde fuera
parecerá silencio
desierto acaso

Ya basta. Sólo quiero sentarme a llorar y que me salgan las lágrimas.

martes, 18 de enero de 2005

My city of ruins, de nuevo

Cuántas ciudades construiré
aún
con este dolor
con esta palabra que no pronuncio
apenas
el nombre que mi corazón te otorga

lunes, 17 de enero de 2005

Un mes después del fin del mundo

Espero que vengas a casa
y ni toda la música del mundo
bastará para enmendar este hambre
que nadie me acaricie
no hay más
vuelve a casa Patito
esta noche mis sueños serán tu paraíso